Hacia 1984 un grupo de apasionados jóvenes crearon el colectivo Biella
Nuei con la ilusión de reinterpretar la música tradicional aragonesa. Las dificultades que encontraron para conseguir instrumentos musicales fieles a los tradicionales impulsaron la creación de un taller para construirlos. Tras un importante esfuerzo colectivo de investigación sobre los antiguos instrumentos, las primeras gaitas de boto comenzaron a surtir a grupos de danzantes y de reelaboración en 1986.
En 1991 Mario Gros profesionaliza la actividad, ampliando la fabricación a dulzainas, pinfanos, zambombas y pequeños instrumentos. Desde entonces la gaitería no ha dejado de crecer, estableciendo un fertil diálogo con los músicos populares para, sin perder la esencia tímbrica y estética de los instrumentos heredados, mejorar algunas de sus características: afinación, facilidad de uso y mantenimiento, posibilidades musicales...
Las incorporaciones de Rafael García Hermoso en 1998 y de Nacho Martínez en 1999 contribuyeron a perfeccionar los instrumentos, ampliar el catálogo y disminuir los plazos de entrega.
En la actualidad el principal objetivo de Gaitería Tremol es ofrecer unos instrumentos que se adapten a la demanda, cada vez más exigente, de los músicos profesionales o aficionados mediante una labor constante de investigación sobre las fuentes, la acústica y las técnicas.
     
LOS INSTRUMENTOS

La gaita de boto
La gaita (gaita de boto, gaita aragonesa, bot) toma en Aragón una forma característica: un gran boto de piel de cabra vestido con un traje de cretona estampada y tres tubos sonoros cubiertos de piel de culebra. El clarín, similar a una dulzaina de pequeño tamaño, se encarga de la melodía mientras que el bordón y la bordoneta dan notas pedal. Su uso hasta el siglo XX corresponde al cuadrante nordeste de Aragón (Somontanos, Litera, Bajo Cinca, Ribagorza, Sobrarbe, Monegros, hasta incluso Zaragoza) y, como la dulzaina, tras un largo periodo de decadencia, vuelve a escucharse acompañando bailes, dances y cantos.

La dulzaina
La dulzaina es un instrumento de lengüeta doble, tocado en buena parte
de la Península. En Aragón se llama gaita, dulzaina, donçaina, donzaina, dolçaina, chifla… Su sonido es potente y timbrado, muy adecuado para acompañar, junto al tambor, los actos festivos: albadas, procesiones, dances, bailes, pasacalles… Se ha utilizado en una amplia región de Aragón al sur del Ebro y, tras unos años de crisis, los grupos de gaiteros se vuelven a escuchar en todas las comarcas.
En la actualidad construimos dulzainas en dos tamaños: Sol y La. Esta nota es la que se obtiene con todos los agujeros tapados. La digitación es abierta y se pueden obtener algunos semitonos mediante horquillas. La extensión es de una octava y una quinta, aunque los buenos gaiteros consiguen alcanzar las dos octavas.
Las maderas utilizadas son bubinga, palo rojo, palo rosa, palo violeta y granadillo. La virola inferior y el tudel pueden ser de latón o plata.

La gaita de la Baja Ribagorza (Trompa)
En la Baja Ribagorza se conoce otro oboe popular de mayor longitud y sonido más nasalizado: la gaita o trompa, que configuraba, junto a la gaita de boto o bot, la peculiar orquesta de los gaiteros de Caserras.

El chiflo
Flauta de bisel de unos 43 cms. de longitud y tres agujeros para los dedos. Puede tocarse con una sola mano utilizando los cambios de intensidad del soplo que permiten obtener una serie de armónicos. Construido en madera de boj es compañero inseparable del salterio o chicotén y suele cubrirse su exterior con piel de culebra.

Las flautas
Existen flautas de bisel, similares a las flautas dulces, con multitud de denominaciones (pinfano, pito, flauta, flaüte, fabriol, fabirol), formas, número de agujeros y tamaños, construidas en madera, caña o hueso. En ocasiones eran utilizadas como instrumento de ensayo por los gaiteros y dulzaineros. Otras veces eran los pastores quienes las fabricaban y tañían. También en algunas zonas de Aragón (comarcas de Calatatud, Cinco Villas, Moncayo) es frecuente la fabricación de flautas traveseras de pequeño tamaño.

Pinfano
Flauta de ensayo, construida en caña. Afinada en Do, se construye con digitación de dulzaina aragonesa, gaita de boto, gaita navarra, dulzaina castellana, gralla y dolçaina valenciana.

Flauta
Flauta de madera en dos piezas. Maderas de palo violeta o granadillo con refuerzos de boj. Afinada en Do. Se construye con digitación de dulzaina aragonesa, gaita de boto, gaita navarra, dulzaina castellana, gralla y dolçaina valenciana.

La carracla
Durante la Semana Santa, "morían" las campanas y su sonido era sustituido por el más lúgubre de matracas, carracalas, tabletas, dobleras y las grandes matracas de campanario, usadas en ese periodo para anunciar las diferentes celebraciones litúrgicas y procesiones, señalar la muerte de Cristo o "matar a los judíos".

La zambomba
Este membranófono de fricción es el instrumento navideño por excelencia, usado por los niños para pedir el aguilando, por los adultos para acompañar villancicos y auroras de navidad y por todos para cantar en las Misas Pastorellas o Misas de Gallo. Instrumento perecedero, es construido cada invierno a partir de una lata o puchero viejo, una piel de conejo o vejiga de cerdo y una caña.